sábado, 21 de septiembre de 2013

Quid pro quo es quid pro quo

Quid pro quo Clarice... Hannibal Lecter utilizó esta locución latina para pedir algo a cambio de la información que le pedía la agente Clarice Starling.  Ahora bien... que significa QUID PRO QUO?

Su significado literal es QUID en lugar de QUO... es decir, algo por algo. 

El origen de esta locución romana varía un poquito su significado. Su origen está en un error gramatical originado por la confusión producida al utilizar el pronombre interrogativo indefinido singular de género neutro en caso nominativo, QUID, en lugar de usar el ablativo QUO. 

Quid pro quo era un recurso muy habitual dentro del teatro en época romana para crear situaciones de humor y generar conflictos al confundir un personaje con otro o un objecto con otro. 

Por que llegó a nuestros días esta locución? Parece ser que por error entre los anglosajones QUID PRO QUO se utilizaba para referirse a un trato recíproco, negociaciones, un intercambio de favores o cualquier tipo de relación social... así el termino llegó a nuestros días.

Cual seria la expresión correcta? Si lo que queremos es hablar con propiedad deberíamos utilizar la locución DO UT DES que significa literalmente doy para que me des (está claro que los romanos no eran tontos...).  Esta frase resume un poco el espíritu general de Roma puesto que siempre se esperaba obtener algo a cambio, tanto en los negocios y en la vida diaria como en la religión. Es curioso que las ofrendas a los dioses o las simples oraciones no se realizaban desinteresadamente sino que se hacían con la seguridad de recibir algo bueno o al menos con la idea de eliminar aquello que no beneficiaba.  

Algo más.. DO UT DES nos puede resultar una locución desconocida pero la podemos encontrar dentro del ámbito legal. En el siglo VI se incorporó al Corpus Iuris Civilis como término jurídico en los contratos innominados, una expresión que se mantiene en la actualidad.

lunes, 11 de febrero de 2013

Las Lupercalia

     El 15 de febrero en la antigua Roma solían celebrarse las Lupercalia, una festividad de origen tan remoto que puede remontarse casi a los inicios de la fundación de Roma.




      El término lupercalia deriva de la palabra lupus, lobo, e hircus, el macho cabrío.

     Según las fuentes este ritual comenzó durante el reinado de Rómulo y Remo momento en que las mujeres de Roma quedaron estériles. Tras consultar al oráculo de Juno, ésta les indicó la solución: las madres del Lacio debían ser fecundadas por un macho cabrío. Y de este oráculo nació la festividad de las Lupercalia.

     Para celebrar esta festividad cada año se escogía entre los ciudadanos ilustres de Roma a un grupo de jóvenes para formar parte de los luperci, un cuerpo sacerdotal que se dividía en dos grupos: los Luperci Fabiani y los Luperci Quinctiliani, posteriormente se añadió otro grupo: los Luperci Iulii.

     El 15 de febrero los luperci se reunían en la cueva Lupercal, en el monte Palatino. Se creía que fue en esta cueva donde la loba Luperca amamantó a Rómulo y Remo, por lo que pasado un tiempo paso a llamarse ruminal. En la entrada de la cueva había una higuera llamada ruminalis, la misma que detuvo la cesta en la que habían sido abandonados los gemelos, bajo su sombra se sacrificaban un perro y un macho cabrío (casualmente estos animales eran considerados impuros). Los luperci manchaban su frente con la sangre del macho cabrío y a continuación se limpiaban con un mechón de lana mojado en leche del mismo animal. Llegados a este punto los luperci irrumpían en sonoras carcajadas y cortaban la piel de ambos animales en tiras que llamaban februa. Desnudos y cubiertos con algunas tiras de cuero salían corriendo con la februa en mano, bajando el Palatino y azotando a cualquiera que se cruzase en su camino, especialmente a las mujeres, las cuales se prestaban a ello con gran efusión ya que el latigazo purificador las haría fértiles. Este azote ritual era purificador y se conocía con el nombre de februatio. 


     En esta fiesta el desenfreno y el frenesí sexual estaban muy presentes, solían formarse muchas parejas, y algunas de ellas acababan en matrimonio y tenían hijos por lo que el objetivo de la festividad, la fertilidad, se conseguía    

    En el siglo V d.C. el papa Gelasio (492-496 d.C.) publicó un decreto contra todas las fiestas paganas, incluyendo las Lupercalia. En él criticaba duramente a los cristianos que participaban en esta festividad. Poco a poco fueron desapareciendo los elementos que configuraban este ritual (los luperci, el sacrificio ritual, el componente sexual, la fertilidad....) y Gelasio intentó eliminarlo al implantar la festividad de San Valentín el 14 de febrero, con esto pretendía substituir la carga sexual y el frenesí de las Lupercalia por el romanticismo. 

viernes, 9 de noviembre de 2012

Tiresias



     Tiresias era un célebre adivino sobre el que circulaban diferentes leyendas sobre como adquirió sus dotes.

     Cuentan que Tiresias fue cegado al haber visto accidentalmente a la diosa Palas desnuda. Cariclo decidió intervenir a su favor y consiguió que Palas en compensación le concediera el don profético.

     Existe otra bastante distinta y mucho más celebre.  Un día paseando por el monte Cileno el joven Tiresias vio a dos serpientes copulando. Parece ser que Tiresias intervino, no se sabe si separando a las serpientes o hiriéndolas o matándolas,  el hecho es que como resultado de su intervención él quedó convertido en mujer. Siete años después se encontró paseando por el mismo lugar y volvió a ver a dos serpientes copulando y Tiresias decidió intervenir de nuevo.



     Esta vez recuperó su sexo original, volvió a ser un hombre. Esta aventura le hizo célebre entre los dioses y un día en que Zeus y Hera discutían sobre quien experimentaba más placer en el acto sexual, si el hombre o la mujer y decidieron consultar a Tiresias ya que él había vivido ambas experiencias. Tiresias afirmó que si el placer sexual se componía de diez partes, la mujer se quedaba con nueve y al hombre le quedaba una. Con esta respuesta Hera se encolerizó dado que el gran secreto del sexo había sido revelado y decidió privar a Tiresias de la vista. En compensación Zeus le ortogó el don de la profecía y el privilegio de una larga vida, según se dice Tiresias vivió siete generaciones.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Hermafrodito

     Conocemos como hermafroditas a aquellos seres que tienen doble naturaliza, femenina y masculina. En la mitología griega Hermafrodito era el hijo de los dioses Hermes y Afrodita.  Él había sido criado por las ninfas de los bosques del Ida, en la región de Frigia. A los quince años se lanzó a la aventura y decidió viajar por Asia Menor. En Caria se detuvo en el margen de un gran lago habitado por una ninfa llamada Salmacis. Ella se enamoró locamente de él y se declaró pero fue rechazada. Salmacis fingió entonces resignación y corrió a ocultarse mientras el joven se zambullía en las claras aguas del lago. En ese momento en que él estaba en sus dominios Salmacis corrió hacía él y le abrazó fuertemente mientras lanzaba una plegaria a los dioses, pidiendo que sus cuerpos jamás se separasen. Los dioses escucharon su plegaria y los unieron en un nuevo ser que tenía pecho de mujer y genitales de hombre. Como recompensa Hermafrodito obtuvo de los dioses un favor, cualquiera que se bañara  en las aguas del lago de Salmacis, correría su misma suerte y perdería su virilidad.



                                        
                                          Hermafrodita dormido. (Museo del Louvre)


lunes, 1 de octubre de 2012

Salarium

     Si buscamos en la RAE el significado de la palabra salario veremos que se define como "Paga o remuneración regular". Su segunda acepción es "En especial,  cantidad de dinero con que se retribuye a los trabajadores por cuentas ajena".  

     Para saber cual es el origen de la palabra salario debemos remontarnos a la época del imperio romano, donde la sal era un producto muy importante.  Quinientos años antes de Cristo se construyó se la vía Salaria, una calzada que iba desde las salinas de la ciudad de Ostia hasta Castrum Truentinum, en el Adriático, pasando por Roma. Los soldados que cuidaban de la via recibían parte de la paga en sal. A esta parte de la paga la llamaron Salarium Argentum, es decir, dinero de sal. Ésta vía de 242 kilómetros fue utilizada fundamentalmente por los sabinos para el comercio de la sal. Tal era su importancia que algunos historiadores se plantean si detrás de la fundación de Roma se encuentra el comercio de la sal. 

                                                
                                                       Calzada romana de Ostia

viernes, 28 de septiembre de 2012

Guillemo Tell, el libertador de Suiza


     La historia de Guillermo Tell es una de las más conocidas que nos ha llegado de la Edad Media. Según este popular relato, Tell era un habitante de Bürglen, ciudad situada en el centro de Suiza, conocido por su puntería con la ballesta. Hacia el año 1276 tuvo un altercado con el gobernador del cantón de Uri, Hermann Gessler, al negarse a inclinarse ante el símbolo de la autoridad del Imperio: un sombrero colocado en lo alto de un poste que estaba clavado en el centro de la plaza principal. El gobernador decidió castigar con dureza esta grave afrenta y sabiendo que Guillermo era conocido por ser buen tirador le obligó a disparar a una manzana que había colocado sobre la cabeza de su hijo menor. Si acertaba en el blanco ganaría la libertad pero si fallaba... sería arrestado. Como no podía ser de otro modo Tell disparó y clavó su fecha en la manzana. Entonces el gobernador le preguntó por qué había preparado dos flechas si sólo había disparado una, a lo que Tell respondió, que de haber fallado habría disparaddo la segunda flecha contra él. Tras esta insolencia el gobernador Gessler ordenó el arresto inmediato de Tell y su encierro en prisión. 

     El traslado a prisión se hizo en barco a través del lago de los Cuatro Cantones, pero no fue una travesía tranquila ya que se desencadenó una violenta tormenta. Tell aprovechó la confusión de esos momentos y logró escapar. Dirigió sus paso hacia el castillo del gobernador, en Küssnacht y en el momento en que apareció Gessner lo mató con la segunda flecha.

     Ficción o realidad esta singular historia se popularizó hacia el siglo XV y se divulgó con gran facilidad entre la población es una adaptación de otras leyendas medievales anteriores. En el siglo XVIII gracias a la crónica de Tschudy y al historiador Johannes Von Müller y su Hisotira de Suiza, publicada en 1778 se  consagró la figura de Guillermo Tell como heroé de la libertad helvética y del espíritu alpino, difundiendo la imagen de los suizos como un pueblo pacífico que vive en armonia con la naturaleza. Una imagen totalmente alejada de la realidad puesto que las duras condiciones de vida para los cazadores y campesinos de los cantones alpinos propiciaban expediciones armadas para apoderarse de pastos y atacar conventos cercanos.



Estatua de Guillermo Tell en Altdorf, Uri

lunes, 24 de septiembre de 2012

Deucalión y Pirra


     Los hombres de la llamada Edad de Bronce defraudaron al dios Zeus. Eran una raza cruel y viciosa que solo vivían por y para la guerra. Descubrieron el bronce, metal que empleaban para construir armas y herramientas que luego utilizaban para matarse entre ellos. 

     Zeus aborrecía a los hombres de la Edad de Bronce y decidió que debía acabar con ellos. Ahogarlos en un gran diluvio fue la solución. Sólo salvó a dos justos, Deucalión y su espora Pirra, "la rubia".

     Deucalión era hijo de Prometeo y Clímenes y su mujer Pirra de Epimeteo y Pandora, la primera mujer. Aconsejados por el titán Prometeo (que tenia el don de la profecía), Deucalión construyó un "arca", un gran cofre en el que se introdujeron. Durante nueve dias y nueve noches estuvieron flotando en las aguas del diluvio, hasta que llegaron a las montañas de Tesalia. Desembarcaron allí y cuando las aguas se retiraron se dirigieron al oráculo de Temis  para consultar como debían repoblar la tierra. Según otra versión  Zeus envió a su heraldo Hermes para concederles un deseo y Deucalión pidió tener compañeros. Tanto el oráculo como Zeus indicarón a Deucalión y a Pirra que lanzasen los huesos de su madre por encima de sus hombros, sin volver la vista atrás. 

     En un primer momento Pirra se espantó de esta acto impío pero  comprendió que se trataba de piedras, los huesos de Gea, la gran madre. Así que Deucalión lanzó por encima de sus hombros piedras y de éstas nacían hombres y de las lanzadas por Pirra, mujeres.


                                         
                                                              Deucalión y Pirra por Rubens (1636-1637)

martes, 28 de agosto de 2012

La fuente Egeria


     La fuente de Egeria tiene su origen entre el mito y la historia.Se encontraba en Roma, en el bosque de las musas. Cada día las Vestales atravesaban la ciudad para recoger en sus cántaros el agua de esta fuente que utilizaban para sus ritos. Durante el trayecto de ida y vuelta la vestales no podían apoyar el cántaro en la tierra. Como curiosidad uno de los protagonistas de esta entrada, el rey Numa Pompilio,que vivió a lo largo del siglo VIII a.C., creó la figura de las Vestales, encargadas de vigilar el fuego sagrado. A lo largo de los años se les atribuyeron más funciones más sociales que religiosas.

     El origen de esta fuente se remonta a los tiempos del rey Numa Pompilio, sucesor de Rómulo y por tanto segundo rey de la ciudad. Egeria era una ninfa romana, asociada a las fuentes y protectora de las novias y las futuras madres. Su figura también se suele asociar al culto de la Diana de los Bosques. 

     Egeria era la esposa del rey Numa Pompilio y actuaba como su consejera. Con sus sabias palabras le inspiró leyes y encaminó su política religiosa. Le enseñó a ser un rey justo y sabio y pasó a ser conocido como Numa el piadoso. 

    Cuando Numa murió Egería lo convirtió en un pozo consagrado a Diana  en el bosque de Arriccia; se dice que las aguas de éste gemían igual que ella al fallecer su esposo. Egeria que era un mar de lágrimas se convirtió ella misma en fuente.


La ninfa Egeria dictando las leyes a Numa Pompillio de Ulpiano Checa


     Existe otra variante del mito NO menos conocida en la que Egeria no era la esposa de Numa, sinó tan solo su consejera. Amándolo en silencio Egeria no pudo consumar su amor puesto que Numa murió. La ninfa no hallaba consuelo y su llanto no cesaba y Diana se apiadó de ella y la convirtió en fuente.

     Se cree que en Roma se practicaba el culto a Egeria, cerca de la puerta Capena, al pie de la Colina Celio.


Que versión os gusta más?





lunes, 13 de agosto de 2012

Las Vulcanalia


     Las Vulcanalia es una fiesta de la antiguedad romana que se celebraba el 23 de Agosto en honor al dios del fuego y la forja, Vulcano. Se dice que Tito Livio introdujo esta fiesta en Roma y que Romulo creó el primer santuario en honor a Vulcano gracias a un botín de guerra. En la Vulcanalia era costumbre arrojar pececitos u otros animales al fuego. Estas ofrendas representaban vidas humanas, y se creia que al arrojar los pececitos al fuego prolongaban esas vidas humanas; tambien rogaban por la protección antes los incendios de verano que devoraban los trigales y graneros; a estas alturas del año ya los graneros del imperio ya estaban a rebosar.

     En la mitologia romana Vulcano era asimiliado con Hefesto, el dios griego patrón del fuego y de los oficios. En algunos casos también se identificaba como padre de Caco o de Céculo o incluso del mítico rey Servio Tulio. 

     Como curiosidad desde el año 2002 se vienen celebrando en la localidad de Mara (Calatayud) las Vulcanalia en el dia de Vulcano, el 23 de Agosto.  

   
Vulcano por Rubens

domingo, 20 de mayo de 2012

El origen del topónimo Odivelas

Todas las noches el Rey D. Dinis de Portugal abandonava el palacio de la Alcáçova junto con un grupo de hombres de su confianza. A oídos de la Reina Santa Isabel había llegado el rumor de que el grupo descendía oculto en sus capas a la baixa y desde allí tomaban un camino hacia un monasterio femenino que el propio Rey D. Dinis fundó hacia el año 1295 como promesa al haberse salvado del ataque de un oso.

Vista del monasterio de Odivelas


Suponiendo la Reina que el Rey mantenía encuentros secretos con las monjas del monasterio, que en su mayoría eran Bernardas (pues procedían de la nobleza), decidió un día sorprender a su marido y se plantó en medio del camino con sus doncellas y le dijo al Rey: "Ide a vê-las, que nós aqui estamos para vos aluminar". Aunque la historia no recoge que sucedió después de esta sorpresa, la leyenda indica que esta frase dió el nombre de Odivelas ("ide vê-las") al monasterio y Lumiar ("para vos aluminar") al lugar de encuentro entre las dos comitivas.

El cuerpo del Rey D. Dinis fue sepultado en el monasterio de Odivelas, curiosamente a pesar de que la Reina Santa Isabel perdonó las innumerables infidelidades de su marido sin enojarse, su cuerpo no descansa en la iglesia de este convento sino que reposa en el monasterio de Santa Clara en Coimbra.

Sepulcro del Rey D. Dinis

domingo, 15 de abril de 2012

Ovidio, el poeta desterrado


Publius Ovidius Naso nacido en el 43 aC. en Sulmona y fallecido en el 17 d.C. en Tomis (Rumania) fue uno de los grandes poetas del imperio que sufrió la cólera de Roma. Ovidio era miembro de una familia de caballeros por lo que su futuro iba dirigido al cursus honorum, es decir, la carrera política; para ello su anciano padre le puso al cuidado de varios maestros versados en derecho y retórica. Pronto Ovidio empezó a interesarse por la retórica y a hablar en verso para disgusto de su padre: Parce mihi, nunquam versificabo, pater! ("¡Perdóname, papá!, puedo jurar que nunca volveré a versificar"), solía decirle el poeta.

La muerte de su padre y la herencia familiar facilitaron el que abandonase el estudio del derecho y empezara la producción literaria. Sus primeras obras son poemas de carácter amoroso y se basan en su propia experiencia. Heroidas (Espistulae Herodium), El arte de amar (Ars Amandi), Remedios para el Amor (Remedia Amoreis), y Cosméticos para el rostro femenino (Medicamina faciei feminae)... son algunas de sus primeras obras. El éxito de estos poemas amorosos rádica en que realmente son manuales sobre la sexualidad dirigidos tanto a hombres como a mujeres. No obstante su gran obra es Las Metamorfosis, una gran epopeya que recoge gran parte de la mitología grecorromana, centrándose en las transformaciones de sus protagonistas.

Ovidio había adquirido por esta época gran fama como poeta cortesano. Sus obras no se ajustaban al modelo de moral y virtud que el emperador Augusto impuso bajo su mandato. Para congraciarse con él Ovidio ideó su gran obra, la más ambiciosa de todas, dedicada al calendario romano y la tituló Fasto. Parece ser que la obra no tuvo el efecto esperado y en poco tiempo la desgracia cayó sobre el poeta.

En el año 8 d.C. Ovidio recibió la orden de dejar Roma y partir al Ponte Euxino, el mar negro, e instalarse en Tomis (actual Rumania) que en ese momento marcaba los confines del imperio. El exilio era uno de los castigos habituales y duros puesto que los destinos escogidos solían ser regiones inhóspitas situadas en los límites del imperio o en islas solitarias de las que no era posible escapar sin correr grandes riesgos. La pena de muerte era la alternativa y en esto los romanos fueron muy imaginativos.

Se abre una nueva etapa y la obra de Ovidio está marcada por la reflexión, la nostalgia, el recuerdo de Roma... Tristia y Epistulae Ex Ponto son obras que escribió durante el exilio y están marcadas por la reflexión.

Cuando en el año 14 d.C. muere Augusto y sube al poder Tiberio, Ovidio que tiene 60 años y lleva ya varios años en el exilio implora al nuevo emperador su retorno a Roma para si no vivir al menos morir en ella. Sin embargo sus súplicas no logran conmover al nuevo emperador y muere en el exilio hacia el 18 d.C. cuando su obra era ya considerada decadente.

Mucho se ha escrito sobre el por qué de este exilio. Los historiadores apuntan a una posible imprudencia cometida con Julia, la hija del emperador, o con Julia Minor, hija de Julia. Es interesante recordar que también Augusto desterró a su propia hija Julia, al ser acusada de adulterio, a la isla de Pandataria, donde murió en el año 14 d.C.

Otros dicen que el destierro fue invención del propio Ovidio e incluso que el propio emperador Augusto le salvó la vida al exiliarlo puesto que sin tener conocimiento de ello, Ovidio había desvelado algunos de los misterios reservados para los iniciados en sus obras y se encontraba en peligro de muerte.

domingo, 8 de abril de 2012

Diógenes versus el Síndrome de Diógenes

En 1960 empezaron a realizarse los primeros estudios dedicados a analizar la conducta de los enfermos de síndrome de Diógenes, un trastorno del comportamiento que afecta habitualmente a las personas mayores y que se caracteriza por un abandono personal, aislamiento voluntario en su propio hogar y la obsesión por la acumulación de basura doméstica. Erroneamente se bautizó a esta enfermedad como síndrome de Diógenes, haciendo referencia al filósofo griego Diógenes de Sinope. Este filósofo griego del siglo IV, originario de la colonia griega Sinope perteneció a la corriente filosófica cínica y fue discípulo de Antístenes, el pupilo más antiguo del gran Sócrates. Se decía de él que vivia dentro de una tinaja en Atenas y que sus pertenencias eran un manto, un zurrón, un báculo y un cuenco, por lo que vivía en la extrema pobreza. Diógenes defendia la idea de autosuficiencia, una vida natural al margen del lujo de la sociedad, todo ello basado en la idea del autocontrol (la completa anulación de las necesidades y el deseo).


El Diógenes de Waterhouse


Diogénes nació en Sínope hacia el año 412 a.c. y murió en Corinto en el 323. a.C. Sabemos de su pensamiento y vida gracias a su tocayo Diógenes Laercio que le dedicó un capítulo en su obra Vidas, opiniones y sentencia de los filósofos más ilustres.

Sobre su infancia tenemos muy poca información. Diógenes era hijo de un banquero llamado Hicesias. Ambos fueron desterrados de Sinope por fabricar moneda falsa, historia que ha sido corroborada por los arqueólogos al hallar en la ciudad de Sínope monedas falsificadas datadas del siglo IV a.C y otras monedas de la época que llevan el nombre de Hicesias, el oficial que las acuñó. Según la leyenda la participación de Diógenes en la falsifación de la moneda se debe al Oráculo de Delfos. Como sabemos los griegos eran muy aficionados a las artes adivinatorias y no daban un paso sin que los dioses les guiaran. Diógenes al igual que sus compatriotas tambíen consultaba el oráculo de Delfos y en una ocasión este le dijo "vuelve a tu casa y da nuevas instituciones a tu tierra". Como solia pasar con los oráculos sus consejos solian tener varias interpretaciones y en este caso Diogenes en vez de optar por cambiar la constitución decidió cambiar la moneda...

Este hecho propició el exilió de nuestro filósofo, instalándose en Atenas con un esclavo llamado Manes que le abandonó al cabo de poco tiempo. Siendo práctico Diógenes afrontó el abandono diciendo "si Manes puede vivir sin Diógenes, ¿por qué Diógenes no va a poder sin Manes?, una forma de reirse de la dependencia de las relaciones humanas.

En Atenas Diógenes empezó a cuestionar la falsa moral de la costumbre. Los atenienses no se cuestionaban que era lo que realmente estaba mal si no que se preocupaban sólo de lo que convencionalmente estaba mal. Así Diógenes empieza a distinguir dos conceptos, la naturaleza (physis) y lo convencional (nomos), este es el tema principal de la filósofica griega. A partir de este concepto y bajo la influencia del fílósofo Antístenes, discípulo de Socrátes, Diógenes adoptó la austeridad extrema como modo de vida, superando a su maestro en poco tiempo, pues vivía en una tinaja (ambos negaban la propiedad). Diógenes pretendía poner en evidencia los vicios de los atenienses: la vanidad, artificiosidad, el engaño, la escala social... y alejarse de ellos a través de su forma de vida. Él no se preocupo tanto de formar una escuela y legar su doctrina sino de vivir de acuerdo a su concepto de virtud despreciendo a la sociedad.

Los anécdotas que han llegado hasta nosostros son una muestra de su filósofia. Un día Diógenes vió como un niño bebía agua con las manos en una fuente y dijo: "Este muchacho me ha enseñado que todavia tengo cosas superfluas", por lo que decidió desprenderse de su cuenco. Como podemos ver este hecho está totalmente opuesto al comportamiento de las personas que padecen síndrome de Diógenes. En otra ocasión Diógenes estaba masturbandose en el ágora, y a quien le reprendía por este hecho el contestaba "ojalá, frotandome el vientre, el hambre se extinguiera de manera tan dócil". Causó impresión entre sus compañeros de estudio pues un día apareció en la academia con un pollo desplumado gritando a Platón "Te he traido un hombre!". A partir de ese día la definición de hombre realizada por Platón consistente en "bípedo implume" fue ampliada gracias a Diogénes a "bípedo implume con uñas planas".

La vida de Diógenes era una constante aventura. Según una leyenda creada por Menipo de Gadara, Diagenes realizó un viaje a Egina, durante el que fue caputarado por los piratas y vendido como esclavo. Cuando lo pusieron a la venta le preguntaron que sabia hacer y sin pensarselo dijo: "Mandar. Comprueba si alguien quiere comprar un amo". Xenides de Corinto le compró y le devolvió la libertad y lo convirtió en tutor de sus hijos.

Otro hecho curioso es el encuentro en Diógenes y Alejandro Magno durante los juegos Istmicos. Una mañana en la que Diógenes estabas absorto en sus pensamientos, Alejandro, interesado en conocerlo, se acercó y le dijo si podía hacer algo por él. A lo que Diogenes le respondio "Si, tan solo que te apartes porque me tapas el sol". El cortejo que acompañaba a Alejandro quedó escandalizado y empezó a burlarse del filósofo, diciendole que se encontraba ante el rey. Alejandro cortó sus risas diciendo "De no ser Alejandro, habría deseado ser Diógenes". En otra ocasión Alejandro se encontro al filósofo mirando atentamente una gran pila de huesos humanos. Diogenes le dijo "Estoy buscando los huesos de tu padre pero no puedo distinguirlos de los de un esclavo".


El encuentro de Alejandro y Diógenes por Sebastiano Ricci


Sobre la muerte de Diógenes existen varias leyendas entre ellas que murió por comer un pulpo vivo o como consecuencia de una caida tras haberle mordido un perro el tendón mientras intentaba repartir con él el pulpo. Otros dicen que murió por su propio voluntad al dejar de respirar.

En Corintio se le erigió postumamente una columna en marmol de Parós con la figura de un perro descansando.

Sobre la asociación del perro a Diogenes existen varias hipótesis. Una de ellas podría ser el origen de la palabra cínicos que da nombre a la corriente filósofica a la que se adhiere Diógenes. Parecer ser que Antístenes fundó su escuela en el santuarioy gimnasio de Cinosargo, cuyo nombre significa Kyon argos, es decir perro ágil o blanco. Tambien podria hacer referencia al estilo de vida (el vivir en libertad al margen de los convencionalismos, el ataque a la tradición y la desverguenza) de Antístenes y Diogenes que se asemenjaba al de los perros por lo que la gente los apodó Kynikos, de Kyon, perro. Aunque se trataba de un apodo despectivo Diogenes encontró la comparación muy apropiada y lejos de ofenderse se enorgulleció de ello, como un dia en el que en medio de un banquete los comensales empezaron a lanzarle los huesos, como solían hacer con los perros a lo que Diogenes respondió orinandose en ellos.

domingo, 4 de marzo de 2012

Pedro e Inés de Portugal

Uno de los mayores mitos de Portugal se basa en un hecho histórico real, los amores de Don Pedro e Inés de Castro.

En 1339 el príncipe Don Pedro, hijo del rey Alfonso IV, se casó con Constanza Manuel, noble de origen castellano. En el séquito de ésta viajaba su prima, una bellísima dama llamada Inés de Castro. Ésta era hija bastarda del duque de Peñafiel y marqués de Villena, Don Juan Manuel.


Retrato de Inés de Castro


La llegada de Inés a la corte portuguesa causó un gran revuelo e inflamó de pasión el corazón del príncipe Pedro. Aunque se trataba de una relación ilícita, recordemos que Don Pedro había contraído matrimonio con Doña Constanza prima de Inés, la pareja vivía su amor abiertamente y era por todos conocido.



Retrato del príncipe Don Pedro


En un intento desesperado por conservar su marido, Doña Constanza pidió a Inés que fuera madrina de su primer hijo, así según las costumbres de la época se creaban lazos familiares entre los amantes y cualquier tipo de relación amorosa entre ellos adquiría tintes incestuosos. Aún así el triunfo de Doña Constanza fue pasajero, a la semana moría el pequeño.

El rey Alfonso IV no podía tolerar esta situación. Aunque se escudara en motivos morales lo cierto es que políticamente esta relación ponía en peligro a su propio reino por lo que ordenó el destierro de Inés de Castro, quién no marchó demasiado lejos, instalándose en el castillo de Albuquerque, situado en Badajoz, donde el príncipe Pedro podía visitarla. Poco tiempo después, el 13 de noviembre de 1345, Constanza fallecía al dar a luz al futuro rey Don Fernando. Tras su muerte Don Pedro liberaba a su amada del destierro para vivir su amor libremente en el norte de Portugal.

Parece ser que al cabo de nueve años de la muerte de Doña Constanza, Don Pedro decidió casarse, de manera clandestina, con la que había sido hasta entonces su amante, santificando así su unión ante el obispo de Guarda. Pero aunque la unión fue bendecida por la iglesia no resta ningún documento que pueda probarlo.

Al contrario de lo que pueda parecer fue en estos momentos cuando empezaron a surgir murmuraciones que pusieron punto y final a este amor. Los hermanos de Inés de Castro constituían un gran peligro para la sucesión legítima, puesto que estos nobles castellanos podrían apoyar a sus sobrinos a reclamar el derecho al trono de Portugal.

Fue entonces cuando el rey Alfonso IV el Bravo fue incitado por algunos de sus nobles hidalgos a poner freno a las pretensiones de la casa Castro, temida en Castilla y Portugal, para ello planearon el asesinato de Doña Inés. Tan terrible acto se llevó a cabo un día de 1355 cuando el príncipe Pedro se encontraba de cacería. Doña Inés se encontraba cerca del monasterio de Monasterio de Santa Clara, en Coímbra y fue apuñalada sin piedad por Alonso Gonçalves, Pedro Coelho y Diego Lopez Pacheco, mientras se abrazaba a sus hijos.

Según la leyenda, las lágrimas derramadas por Inés en el río Mondego en el momento que iba a ser asesinada dio lugar a la Fontes das Lágrimas de la Quinta das lagrimas. En el lecho de la fuente pueden verse algas de color rojo que según la leyenda son gotas de sangre de la propia Inés.


Fonte das Lagrimas


Fonte das Lagrimas


Aquí acaba la historia y comienza la leyenda puesto que las crónicas no recogen los siguientes hechos. El mito explica que cuando Don Pedro subió al trono uno de sus primeros actos fue arrancar el corazón en vida de los asesinos de su amada. Vengada su muerte hizo desenterrar su cuerpo y coronarla reina de Portugal por lo que todos los nobles debieron rendirle homenaje y besar su mano.

Según algunos historiadores puede que este hecho tan macabro de vasallaje al cuerpo de la difunta reina se base en realidad en una antigua costumbre de rendir homenaje póstumo a efigies modeladas en cera a imagen del difunto monarca, por lo que puede que en realidad Don Pedro obligara a sus nobles a rendir homenaje a una figura de cera a imagen de Doña Inés colocada en el trono.

El cuerpo de Doña Inés descansa en el monasterio de Alcobaça. Don Pedro dispuso que su tumba y la de su amada debían tocarse los pies, de manera que el dia de la resurreción cuando sus cuerpos se levantaran lo primero que viera fuese su amada Inés.



Sepulcro de Doña Inés de Castro


Aunque el gran amor del rey Pedro el Justiciero, fue Inés, las crónicas de la época de su reinado, escritas por Fernão Lopes recogen otro romance.

Dicen que el rey mantuvo una apasionada relación con su escudero Afonso Madeira al que "amava mais do que se deve aqui dizer". Parece ser que Afonso tuvo un escarceo amoroso con Catarina Tosse, esposa del corregidor Lourenço Gonçalves. A oídos del mismísimo rey llegó la aventura y tal fue la furia del rey Justiciero luego llamado el Cruel, que "madou-lhe cortar aqueles membros que os homens en maior apreço têm, de modo que não ficou carne até aos ossos que tudo não fosse cortado". Según Lopes, el pobre Afonso fue tratado y "curou-se, engrossou nas pernas e no corpo e viveu alguns anos engelhado de rosto e sem barba e morreu depois de sua natural morte".



Fuentes:

http://pt.wikipedia.org/wiki/Quinta_das_L%C3%A1grimas
http://pt.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Portugal
http://pt.wikipedia.org/wiki/In%C3%AAs_de_Castro
Almeida Martins, Luis. 365 Dias com Histórias da História de Portugal. Ed. Esfera dos libros (Col. História divulgativa), Lisboa, 2011.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Milagro en Batres: la leyenda de la Cruz

Esta leyenda ha dado lugar a una de las fiestas populares de la comunidad de Madrid, la fiesta de la Cruz.

En el siglo XVI un campesino de la aldea de Batres llevó a casa unos troncos de leña que había recogido en sus campos. Era una noche fría de febrero y se puso a encender un fuego pero no tenía yesca por lo que no podía. Estaba ya desesperado cuando de pronto se hizo un resplandor de fuego y luz, en el centro de éste había una cruz hecha con la madera que él había recogido. Éste hecho milagroso se entendió por las aldeas de los alrededores, hasta llegar a Toledo, donde los aldeanos de Añover de Tajo reclamaban la milagrosa cruz diciendo que la había perdido durante la invasión musulmana. Para resolver la disputa celebraron un juicio entre Batres y Añover de Tajo, ganando el pueblo madrileño. Este asombroso milagro llegó a oídos del papa Pío V, quién parecer ser que participó en el pleito y admirado por la fe de Batres regaló al pueblo sus propias sandalias, que desaparecieron durante la guerra civil.


La cruz de Batres se conserva actualmente en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Batres.

domingo, 11 de septiembre de 2011

La orina en Roma

Una de las mayores preocupaciones de un emperador cuando subía al trono era mantener contentas a las tropas, pues estas habían propiciado su ascenso y podrían provocar su caída con la misma facilidad.

Cuando el emperador Vespasiano subió al poder en el año 69 d.c. se encontró con las arcas del imperio vacías. Nerón había derrochado la fortuna de Roma y los conflictos bélicos que se originaron a su muerte sumieron en un estado aún mas lamentable al erario público.


Busto de Vespasiano


El emperador se encontraba en una situación muy delicada, debía pagar a las tropas romanas pero no había dinero. Asumiendo esta situación como un desafío Vespasiano ideó una serie de tributos y reformas que ayudaran a recaudar una gran cantidad de dinero para las arcas públicas. Uno de los tributos más polémicos, creado por Nerón pero activo en época de Vespasiano fue el vectigal urinae, fijado sobre la orina que se recolectaba en las letrinas y vías públicas.

En la antigua Roma la orina humana era una materia prima muy valorada ya que se utilizaba para curtir cuero y para lavar prendas de vestir, de lo que podemos deducir que el jabón no existía todavía. En las fullonicas, lo que serían las actuales lavanderias, el lavado de la ropa requería una largo proceso. Primero se arreglaba cualquier desperfecto que pudiera tener la pieza. Luego la ropa era sumergida en diferentes tinas llenas de orina humana (en algunos casos incluso animal) mezclada con agua y ceniza y en varios tipos de arcilla. El amoniaco de la orina actuava como desinfectante y la ceniza blanqueaba el tejido. Una vez lavada se colocaba en grandes armazones donde se dejaba secar y posteriormente se planchaba en una prensa.

Como podemos imaginar todo este trabajo lo realizaban los esclavos y en algunos casos gente de clase muy humilde.


Relieve de un fullone pisando la ropa dentro de una tina, podemos suponer que llena de orina.


Para conseguir la materia prima los fullones colocaban grandes recipientes en la vía púlica donde los transeuntes debajan su contribución. Con la entrada en vigor del nuevo tributo esta practica se abandonó ya que Vespasiano construyó letrinas públicas donde las propietarios de las fullonicas podian recoger la orina previo pago. A la vista del nuevo tributo que grababa la orina el precio servicio de las fullonicas se encareció.

El historiador romano Suetonio nos indica que Tito les recriminó a su padre el haber recurrido a este impuesto como medida para recaudar fondos, a lo que su padre contestó sosteniendo un moneda bajo sus narices y le preguntó si el olor le molestaba. Su hijo respondió "no y sin embargo proviene de la orina". Esta historia que nos legó Suetonio y que no podemos considerar del todo verídica intenta explicar el origen de la frase pecunia non olet (el dinero no apesta) que se convirtió en probervio en Época romana y que era utilizada continuamente como justificativo de la legimitidad de las ganancias sin importar su origen.

No querría acabar el post sin dejar de mencionar otro interesante uso que se le dio a la orina en época romana. Mezclada con polvo de piedra pómez se utilizaba como dentífrico.

sábado, 6 de agosto de 2011

Las ordalías

Cuantas veces hemos oído eso de.... La realidad supera la ficción? Aunque hoy en día gracias al cine nos parezca increíble que la realidad pueda superar la ficción la historia nos enseña que en algunos casos ciertamente la supera. Si pensamos en la edad media nos vendrán a la mente las ordalías y el variado repertorio de torturas que utilizaban.

Fragmento de El jardín de las delicias del Bosco
ca. 1480 - 1490


Aunque relacionemos las torturas con la inquisición y la edad media, lo cierto es que se han producido a lo largo de todos los tiempos, incluso en la época actual. Muchos de estos métodos de tortura nos pueden parecer absurdos e imaginativos hoy día pero eran muy efectivos. Las ordalías en cambio eran un tipo de justicia divina, aunque personalmente considero que bien podría ser otro tipo de tortura. La ordalía consistía en una prueba ritual o un combate en la que el supuesto culpable tenía la opción de demostrar su inocencia. Como bien podemos suponer esto no era una tarea fácil puesto que Dios siempre ha sido difícil de contentar. Esta prueba tenía una característica y es que siempre hay un elemento clave: fuego o agua. Como ya habréis adivinado, el pobre desdichado debía enfrentarse a uno de estos elementos. El negarse a realizar la prueba era ya un claro síntoma de la culpabilidad de la persona, pues si fueras inocente porque habías de temer que te quemaran la lengua o te tiraran maniatado dentro de un saco al rió? Al inocente tan solo le saldrían unas dolorosas llagas o flotaría en el agua (con suerte), aunque el sentido común nos dice que más bien sería todo lo contrario... Así mismo si por casualidad uno salía victorioso de la ordalía tampoco tenia asegurada su inocencia puesto que podía ser acusado de brujeria. Un sistema perfecto que nunca cometía errores!

Algunas de estas temibles pruebas han dado origen a frases hechas que hoy día utilizarmos, como por ejemplo poner las manos en el fuego (como su nombre indica esta prueba consistía en tocar un hierro candente con la palma de las manos o introducir éstas en un recipiente con brasas ardientes), romper una lanza (otra modalidad de ordalía, en este caso consistía en una combate o justa en el que una persona defendía el honor de otra en una justa, si derribaba al contrario o le rompía la lanza quedaba demostrada la inocencia de éste).

Este tipo de juicios divinos fue asumido por las autoridades religiosas quienes establecieron diferentes pruebas según el delito cometido. Por ejemplo la ordalía de agua fría era utilizada en acusaciones de brujería y consistía en lanzar al acusado al río, si no alcanzaba la orilla se le consideraba culpable y ajusticiado. Otra variante consistía en atarle de pies y manos y lanzarlo a un foso con agua, si se hundía era inocente, si el cuerpo flotaba quería decir que la pureza del agua lo rechazaba por lo que era culpable, al fin y al cabo el resulado era el mismo, el acusado debia morir.

La más frecuente era la ordalía de agua caliente, utilizada en delitos para aclarar la paternidad y propiedad. En este caso se trataba de introducir las manos en un recipiente con agua hirviendo durante un rato, posteriormente se vendaban las extremidades. Al cabo de unos dias se retiraban los vendajes, si había signos de curación el acusado era culpable puesto que la curación indicaba que se había quemado.

Estas dos ordalias eran las más frecuentes pero existían muchiiiiiiisimas más. A continuación os indico aquellas que me han llamado la atención.

La ordalía de las aguas amargas. Parece que esta prueba fue extraída de un pasaje del antiguo testamento, por tanto es de origen hebreo. Parece ser que sólo era utilizada en casos de adulterio y únicamente se practicaba con mujeres. Consistía en hacer ingerior a la culpable un brebaje en el que se diluía agua consagrada mezclada con tierra del tabernáculo y un papel con la siguiente maldición escrita "si no ha dormido contigo ninguno y si no te has descarriado, contaminándote y siendo infiel a tu maride, índemne seas del agua amarga de la maldición; pero si te descarriaste y fuiste infiel a tu marido, contaminándote y durmiendo con otro, hágate Yavhé maldición y execración en medio de tu pueblo y séquense tus muslos e hínchese tu vientre, entre esta agua de maldición en tus entrañas para hacer que tu vientre se hinche y se pudran tus muslos”.

En Cataluña se practicaba la ordalía dels albats, en este tipo de juicio las partes litigantes sumergían a dos recien nacidos, que les representaban, en el agua y el que más se hundiese ganaba, demostrando claramente la inocencia de su representado.

Alfonso X el Sabio reguló una practica de la ordalía, a la que llamó duelo judicial. Fue utilizado entre los siglos XIII y XV y en ella era un factor importe la condición social de las partes enfrentadas, ya que decidía el tipo de arma a utilizar en el duelo. En el caso de los plebeyos se utilizaban palos o bastones, la nobleza se batía en duelo con caballos, lanzas y espadas.

martes, 28 de junio de 2011

El arco de Santa María de Burgos

El arco de Santa María era en origen una de las doce puertas de la muralla medieval que rodeaba la ciudad de Burgos. Esta puerta comunicaba la ciudad con el puente de Santa María que permitía cruzar el río Arlazón y llegar a la plaza de San Fernando, donde se encuentra todavía la catedral.

El aspecto actual de la Puerta de Santa María se debe a una reforma realizada entre los años 1536 y 1553 con motivo de la visita del emperador Carlos V durante su viaje a Yuste. El emperador atravesó la puerta de Santa María el martes día 13 de Octubre de 1556. Estaba malhumorado por la desorganización del viaje y por una reciente indigestión sufrida pocos días antes, la gota apenas le permitía caminar y su malestar era evidente. Había programado este último viaje de 90 leguas en 21 etapas, tenia la intención de retirarse a Yuste para descansar y prepararse para la hora de su muerte.


Burgos Civitates Orbis Terrarum, vol. I, lám. 6 Colonia, Georg Braun (edición) 1572


La remodelación de la puerta se encargó a Juan de Vallejo y a Francisco de Colonia quienes la proyectaron como si fuera un castillo con un gran retablo en el centro.


Imagen extraida de wikipedia


La puerta se enmarca por dos grandes cilindros con forma de torre y se estructura en tres cuerpos horizontales bien diferenciados, pues están separados por impostas.

En la parte inferior se encuentra el arco de medio punto que sirve de acceso, está flanqueado por dos columnas y decorado con dos bustos.

En la parte central la decoración se organiza como en un retablo divido en dos pisos y unidos por columnas. En cada piso encontramos tres hornacinas con una estatua cada una, todas obras del escultor Martín Ochoa de Arteaga. En este retablo de piedra está representada la historia (o más bien leyenda) de Castilla resumida mediante seis personajes.

En la parte superior en el centro se situa la figura de Carlos V rodeado por Fernán González (el primer conde independiente de Castilla) a la izquierda y el Cid Campeador a la izquierda. En la parte inferior en el centro, el Conde Diego Rodríguez Porcelos, fundador de la ciudad, rodeado por los jueces de Castilla, a la izquierda Nuño Rasura y a la derecha Laín Calvo. Justo encima de Carlos V aparece la figura del ángel de la guarda con el mapa de la ciudad entre sus manos.

Coronando todo el conjunto tenemos la figura de la Virgen Maria con el niño entre sus brazos, que da nombre a la puerta.

Se puede acceder al interior del arco a través de unas escaleras de época medieval. El interior se encuentra actualmente reformado pero se conservan algunas yeserias mudéjares. En el piso principal está la sala Poridad, un salón octogonal donde se reunía el consejo de la ciudad de Burgos hasta el año 1780. En esta sala se guardan algunos de los tesoros de la ciudad, como el artesonado mudéjar en el techo de la sala, el cuadro "El Cid y Doña Jimena" del artista burgalés Marceliano Santa María, un hueso del Cid Campeador, la medida patrón de la vara castellana, la antigua puerta blindada de acceso al archivo del Arco, etc.

Desde esta sala se puede acceder al piso superior mediante una escalera de caracol. En esta planta se ubica el museo de Farmacia en el que se conservan algunos de los tarros de boticario del desaparecido Hospital de San Juan, su botica fue una de las más importantes de España.

El arco de Santa María fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en el año 1943.




sábado, 25 de junio de 2011

Caldas da Rainha


En el año 1485 la reina Leonor de Portugal mandó construir el primer hospital termal.

Según la leyenda en el año 1484 Doña Leonor, esposa del rey portugués Joao II, se dirigía a Batalha y por el camino pasó por Caldas de Óbidos. Esta zona era frecuentada por leprosos y enfermos de reumatismo que buscaban alivio para su enfermedad en las sulfurosas aguas de este lugar. Ya en época de los romanos se construyeron unos baños pero el paso de los años y las diferentes batallas lo destruyeron y las ruinas fueron utilizadas por los enfermos y leprosos durante la edad media.

Leonor quedó impactada al ver las malas condiciones en que se encontraban los baños y compadeciéndose de los enfermos y leprosos decidió construir un hospital termal. Existe otra variante de la historia que explica que Leonor se encontraba enferma en Almeirin y sus médicos le aconsejaron que se diera unos baños en aquel lugar. La reina ordenó la construcción de un tanque y probó el tratamiento de las aguas, al ver que surgían efecto y su enfermedad remitía prometió construir un hospital.

En el año 1485 se iniciaron las obras pero fue en 1488 cuando se dio un verdadero impulso y se construyó el hospital y la iglesia anexa, ambos dedicados a Nuestra Señora del Pueblo.

Alrededor de este complejo hospitalario se asentó una nueva población que recibió el nombre de Caldas da Rainha. La preocupación de Leonor por la población era evidente ya que se concedieron privilegios y libertades para todos aquellos que se instalasen en ella y en el año 1511 el rey Manuel le concedió el título de Villa.

Aún así el mantenimiento del hospital y la iglesia requerían una fuente de ingresos constante por lo que Leonor decidió donar las rentas que percibía y sus derechos sobre las tierras de Óbidos, Aldeia Galega y Merciana. También vendió parte de sus joyas para adquirir el mobiliario, utensilios, ropas y otros objetos necesarios para el hospital.

El apoyo de las autoridades religiosas tambien fue muy importante, en este caso para la construcción de la iglesia. El cardenal Alpedrinha, confesor de la reina Leonor, consiguió las bulas papales necesarias para su construcción.

Las obras se realizaron en diferentes etapas, ya que el hospital fue ampliándose a lo largo del tiempo. En el año 1490 la iglesia y el hospital ya funcionaban a pleno rendimiento. El hospital era un edificio de dos plantas; en la planta baja se encontraban los baños y la enfermería con aquellos enfermos que debían guardar reposo en cama, esta zona conectaba con la iglesia con lo que los enfermos podían asistir a la misa. En el piso de arriba había un total de 110 camas, unas 70 se reservaban para los más pobres.

El tratamiento termal sólo se practicaba entre el 1 de abril y el último día de septiembre. El primer día se leía el Compromiso, una serie de reglas establecidas por la reina Leonor para garantizar el buen funcionamiento de su hospital.

Durante el siglo XVI el hospital se consolidó como institución de salud y asistencia médica ofreciendo una gran diversidad de servicios. Posteriormente en el siglo XVII fue objeto de una gran cantidad de reformas dado el interés que tenían los monarcas por el lugar. El rey Joao V visitó Caldas da Rainha trece veces entre 1742 y 1748. También proyectó una serie de obras llevadas a cabo por Manuel da Maria, ingeniero mayor y Eugenio dos Santos. Las obras se iniciaron en 1747 e incluían la creación de una red de abastecimiento de agua para la villa. Las obras que se llevaron a cabo destruyeron el edificio original construido bajo el mecenazgo de la reina Leonor por uno mucho más funcional.

En el siglo XIX los baños se transformaron en una moda social en toda Europa. Ya no solo se recomendaban estos tratamientos para la salud física sino también para el bienestar psicológico. Se crearon jardines para pasear, leer, relajarse... espacios de convivencia. Estos cambios fueron promovidos por Rodrigo Maria Berguó, administrador del hospital quien quiso que este se convirtiera en un punto de referencia a nivel mundial.



El actual edificio termal de Caldas da Rainha

domingo, 19 de junio de 2011

El puerto de Madrid

Si se hubiera llevado a cabo el estudio realizado por el arquitecto e ingeniero militar español de origen romano, Juan Bautista Antonelli, hoy Madrid tendría un puerto que enlazaría con la costa atlántica.

En el año 1581 Felipe II decidió instalar la corte en Madrid convirtiéndose en la capital del Imperio. Se pensó entonces que puesto que era capital debía ser también puerto marítimo y a pesar de estar situada en el centro de la península se empezó a estudiar el proyecto.


Vista de Madrid desde el oeste, frente a la puerta de la Vega, por Anton Van der Wyngaerde (llamado en España "Antonio de las Viñas") en 1562,
encargado por Felipe II de recoger vistas de sus ciudades.


Hacía poco tiempo que el monarca había visto en Flandes el juegos de canales y esclusas que enlazaban las diferentes comarcas y facilitaban el transporte de personas, animales y objetos por lo que prestó especial atención al proyecto que podía convertir a la capital en un puerto atlántico mediante una vía acuática que tendría su final en Lisboa, no olvidemos que en 1580 Portugal pasó a formar parte del Imperio español hasta su independencia en 1640.

El encargado de realizar el estudio y proyecto fue Juan Bautista Antonelli, arquitecto e ingeniero militar con una basta experiencia en la canalización de ríos y construcción de fortalezas. Antonelli estudió la manera de enlazar Madrid con la costa atlántica mediante la navegación por el río Manzanares y enlazando con el Tajo, el cual desemboca en el océano Atlántico. Aunque el Manzanares nunca ha sido un río caudaloso Antonelli pretendía solventar este problema desviando las aguas del río Jarama al Manzanares mediante un sistema de esclusas de manera que los barcos pudiesen navegar por este hasta llegar al Tajo. Así mismo también debian de realizarse trabajos de adaptación en el Tajo como la remodelación de los puentes del Arzobispo y Alcántara y un diseño especial de embarcaciones para adaptarlas a su calado.

Finalmente el proyecto no puedo llevarse a cabo, no por considerarlo imposible si no por su elevado coste. En aquellos momentos se estaba preparando la armada que debía invadir Inglaterra y todos los esfuerzos económicos y materiales debían centrarse en esa empresa de la que dependía el futuro del Imperio. Como bien sabemos la empresa acabó desastrosamente para España, sumiendo al reino en una crisis económica y en un sentimiento de malestar y pesimismo general. Seguramente Felipe II pensó que bastante hundido estaba su orgullo como para emprender otro proyecto del que la corte entera se mofaba.

Existe una novela que trata este tema, para el que le interese se titula Solo navegaron sus sueños de Ricardo Sánchez Candelas.

miércoles, 15 de junio de 2011

Santarem

Siguiendo el hilo del anterior post aquí os traigo la leyenda de Santa Iria o Irene, patrona de la ciudad portuguesa de Santarem y que explica el origen de la ciudad. Se trata de una leyenda hagiográfica, pues narra la vida de una Santa. Como tantas leyendas de este tipo los hechos acontecen en los primeros siglos de nuestra era, según las fuentes esta leyenda ocurrió en el año 653 d.C.

En un pequeño pueblo de portugal llamado Nabancia (la actual ciudad de Tomar) vivía un matrimonio con su hija, una muchacha muy bella llamada Irene. Profesó en el monasterio dedicado a Nuestra Señora siendo aun niña y era tan grande su fe que tan solo lo abandonaba una vez al año, por la festividad de San Pedro. Ése día iba la iglesia que había cerca del Palacio de Castinaldo, Señor de Nabancia. Allí conoció a un joven llamado Britaldo, heredero de Castinaldo, quien enfermó de amor por la jove novicia. Los médicos no podían hacer nada por Britaldo, temiendo que no era su cuerpo el que estaba enfermo sino su espíritu.




El convento en la actualidad



Irene tuvo un revelación de la enfermad de Britaldo y decidió visitarlo para calmar su espirítu con su compañia y sus palabras. El joven quedó tan confortado gracias a la visita que en unos dias sanó y se conformó con las palabras de castidad que ella le propuso. A cambió él le pidió a la joven que jurase no amar nunca a otro hombre, bajo pena de perder la vida.

Pasaron los años tranquilamente para Irene hasta que el monge Remigio se fijó en ella. Irene le rehuía y rechazaba por lo que el despechado monge ideó un plan para vengarse por sus desplantes. Hizo una pócima y se la hizo ingerir mediante engaños. Al poco tiempo el vientre de Irene empezó a abultar (a consecuencia de la pócima) y la gente empezó a murmurar y a dudar de la castidad de la joven.

La noticia llegó a oídos de Britaldo y éste creyéndose engañado ordenó a un soldado que matara a la joven. Poco despues de maitines cuando Irene oraba en el campo pues había sido expulsada del convento, el soldado le atravesó la garganta con su espada, desnudó el cuerpo y lo arrojó al río Nabión. La corriente arrastró el cuerpo por el Nocecaro (actual Zézere) hasta llegar al Tajo.

El abad Selio, tío de Irene tuvo una revelación de lo ocurrido y acompañado de un procesión llegó al lugar donde se encontraba el cuerpo de su sobrina. Milagrosamente el Tajo se había retirado de su cauce y dejaba ver el cuerpo de la joven que yacía sobre un sepulcro labrado por los ángeles. Intentaron trasladar el cuerpo y al ver que no podían comprendieron que el Señor deseaba que Irene descansara en ese lugar. Tomaron algunos cabellos de la Santa y se retiraron mientras observaban como las aguas del Tajo volvian a su cauce.

Cerca del sepulcro de Irene se encontraba la villa de Escalabis que tomó el nombre de Santa Irene que ha llegado hasta nosotros como Santarém.