martes, 22 de marzo de 2011

El icono Salus Populi Romani

Aunque hoy en día no lo creamos en la Edad Media los milagros existían!

Entre los miles de milagros que se han ido produciendo hoy os indico el producido por Salus Populi Romani, un icono de la Virgen de la María.

En los tiempo del Papa san Gregorio, hacia el año593, hubo una terrible epidemia que azotó la ciudad de Roma (una de las muchas que caerían sobre la ciudad eterna). Para acabar con ella decidieron sacar en procesión un antiguo icono de la Virgen María que custodiaba la basílica de Santa María Maggiore. La procesión fue efectiva y al poco tiempo la epidemia remitió.

Según la tradición éste famoso icono de la Virgen María tiene más de 1000 años de antigüedad y fue pintado al natural por Lucas el evangelista. Por medio de la radiación del carbono se ha establecido que el icono tiene más de 2000 años de antigüedad, con lo que se refuerza la tradición sagrada.




Cappella Paolina (interior de Santa Maria la Maggiore)
Al fondo se intuye el icono Salus Populi Romani




Icono Salus Populi Romani


Para conmemorar éste milagro en la plaza, delante de la fachada principal de la basílica de Santa Maria Maggiore, se erige un monumento diseñado por Carlo Maderno en 1614. Esta columna mariana será el referente de otros columnas marianas erigidas en otros países católicos, como acción de gracias por la remisión de las plagas que se produjeron durante el barroco.

La columna en si procede de la Basílica de Majencio y Constantino, situada en el foro romano. En el 1611 se le añadió una estatua de bronce representando a la Virgen y al Niño. La base de la columna, obra de Maderno, combina los águilas y dragones heráldicos del Papa Pablo V.




La columna mariana de Santa Maria la Maggiore

miércoles, 16 de marzo de 2011

Estatuas parlantes

Os presento a Pasquino, una de las famosas estatuas parlantes que podeis encontrar en la ciudad de Roma. Parece que éste trozo de mármol perteneció en sus tiempos de esplendor a un conjunto helénico que representaba a Menelao cubriendo el cuerpo sin vida de Patroclo, episodio narrado en la Iliada de Homero. Algunos indican que también podria representar a Hércules luchando contra los Centauros o a Ajax sosteniendo el cuerpo de Aquiles.

Il Paquino (fotografía estraída de wikipedia)



La estatua permaneció abandonada entre el barro durante la edad media hasta que en el año 1501 se decidió reubicarla en una esquina cerca de la Piazza Navonna, en la actual Piazza di Pasquino. En aquel entonces cerca de la estatua había una conocida zapatería regentada por un tal Pasquino, por lo que debió tomar su nombre de éste conocido zapatero. Existen muchas otras hipótesis que intentan esclarecer el origen del nombre de la estatua.

A partir de esa fecha y como vía de escape a la fuerte censura que ejercía el gobierno Papal en la ciudad y siguiendo el ejemplo de Pasquino, los ciudadanos emperazon a escribir comentarios satíricos sobre los acontecimientos del día o dirigidos contra personajes públicos importanes. Por la noche los colgaban a hurtadillas sobre el cuello o los pies de la estatua.

A pesar de la ira que despertó en las autoridades, la estatua siguió hablando hasta el siglo XIX y hasta hizo amistad con otras estatuas de la ciudad, con las que mantenia animados debates, como la estatua Marforio (situada entonces en la Via del Campidoglio hoy la podemos encontrar en el Patio del Palazzo Nuevo) y la del Babuino (ubicada en la via del Babuino).

Marforio


Fontana del Babuino


En total existían en Roma 6 estatuas parlantes: Pasquino, Marforio, Babuino, Madama Lucrezia, Il Facchino y Abate Luigi.

sábado, 12 de marzo de 2011

La leyenda de Santa Maria Maggiore

Santa Maria Maggiore es una de las grandes basílicas romanas. Se emplaza en la colina del Esquilino (Roma) y su arquitectura aglutina diferentes esctilos, desde arte paleocristiano hasta barroco.


La fachada de Santa Maria Maggiore en un esbozo de Giuseppe Vasi, hacia 1740.
(extraida de wikipedia)

El origen de la construcción de esta gran basílica cristiana tiene su origen en una leyenda, conocida como la Leyenda de la nieve.

En el año 356 d.c. el papa Liberio tuvo un extraño sueño en el que la Virgen le ordenaba construir una iglesia allí donde encontrara nieve. Liberio quedó totalmente extrañada y aguardó a que la señal que le habia indicado la Virgen apareciera. Así una calurosa mañana del 5 de Agosto en la colina del Esquilino empezó a nevar. El Papa recordó su sueño y naturalmente obedeció a lo indicado.

Cada año se sigue commemorando el milagro de la nieve con una ceremonia especial. Desde el techo de la capilla Paolina caen cientos de pétalos blancos, en un principio eran pétalos de rosa, actualmente se emplean pétalos de dalias.

sábado, 15 de enero de 2011

Las Sirenas (I)

Ya en la antigua Grecia existía el mito de las sirenas, aunque no tal y como nosotros lo conocemos hoy día.

Las sirenas eran hijas del dios rio Aquelaos y de la musa de la poesía Caliope. Eran tres: Lidia tocaba la flauta, Partenopea la lira y Leucosea se encargaba de los cantos. Según el mito eran las antiguas compañeras de Perséfone, hija de Zeus y Démeter, al ser raptada ésta por Hades pidieron a los dioses que les otorgaran alas para poder salvar a su amiga y traerla de vuelta a la tierra. En otra version del mito Démeter las castigó por su negligencia mientras estaban al cuidado de su querida hija convertiéndolas en unos seres grotescos: aves con cabeza y pecho de mujer.

La sirenas habitaban en las proximidades de Sicilia, en la "isla de las Sirenas". Estaban "sentadas en un prado donde las rodea un gran montón de huesos humanos putrefactos, cubiertos de piel seca" (1) mientras con sus cantos atraían a los incautos marineros haciendo que sus naves se estrellasen contra las rocas o se despedazasen en los escollos. Todo aquel que oía sus voces olvidaba cualquier pensamiento y se arrojaba al mar para seguirlas, sólo uno consiguió oír su canto y salir indemne: Odiseo.


En una etapa del largo viaje que emprende para volver a Ítaca, Odiseo debe pasar por la isla de las sirena, sabiendo lo que le esperaba y aun así deseoso de oír a las sirenas Odiseo ideó un plan, se hizo atar al mastil de su nave para poder oír los dulces cantos de las sirenas no sin antes ordenar a su compañeros que se tapasen los oidos con cera caliente y que bajo ningun concepto le desataran.



Ulises y las Sirenas. Crátera del siglo VI A.C.


Existen otros mitos en los que aparecen las sirenas como por ejemplo en los Argonautas. Según cuenta, Jasón y los Argonautas tambien lograron escapar de las garras de las sirenas gracias a Orfeo, que los acompañaba en su expedición en busca del vellocino de oro. Orfeo consiguió anular el hechizo de las sirenas gracias a su melodiosa voz atrayendo hacia él la atención de la tripulación.

Según explica el mito al no haber conseguido las sirenas su presa, una de ellas debia perecer. Partenopea murió. Su cuerpo cayó sin vida al mar y las olas lo llevaron hasta la playa. Allí fue enterrada con honores. Al poco tiempo su sepulcro se convirtió en un templo, estableciendo a su alrededor un pequeño pueblo que con el tiempo prosperó convirtiendose en una rica ciudad, Partenópe, ahora conocida como Nápoles.

(1) Extraido del la Odisea de Homero, Canto XII.

domingo, 4 de julio de 2010

El Gallo de Barcelos

Esta figura de cerámica tan popular en Portugal tiene su origen en la siguiente leyenda.




Un peregrino que viajaba desde Barcelos hasta Santiago de Compostela se alojó una noche en casa de un hombre de dicha ciudad. A la mañana siguiente este le acusó de haberle robado dinero y fue condenador a morir.

Se le concedió al peregrino un último deseo y este le pidió al juez que le concediera una audiencia. Cuando estuvo ante el juez y los amigos de este, puesto que estaban comiendo, el peregrino miró a un gallo que habia en la mesa y les dijo: es tan cierto que soy inocente como que este galllo se levantará y cantará antes de morir en la horca. Todos rieron al escuchar las palabras del peregrino pero nadie osó tocar al gallo que habia en el plato.

Cuando el pregrino regresó a su celda, el gallo que habia en el plato del juez se levantó y cantó y de pronto el juez comprendió el error que había cometido y marchó lo más rápido que pudo a la prisión donde se encontraba el peregrino, para descubrir que este se habia soltado y huido.

La leyenda dice que el peregrino volvió un año más tarde par esculpir el Cruzeiro do Senhor do Galo.




miércoles, 30 de septiembre de 2009

La misa del diablo

Cerca de Aínsa, Huesca, vivó en la edad Media el barón Artal de Mur, personaje que ocupaba la mayor parte de su tiempo en ir de caza por aquella zona. En una de las cacerias fue a dar con un jabalí al que persiguió junto a sus perros hasta que acorralado, el jabalí no tuvo escapatoria. En el momento que el barón se disponia a clavarle la lanza éste le habló y le pidió que no lo matase, asegurandole que no se arrepentiria de ello. Asombrado el barón detuvo el brazo y le perdonó la vida, sujetó a sus perros y lo dejó marchar.

Aquella noche, en la fortaleza del barón, entre los leños de laa chimenea se le apareció una figura rodeada de llamas. Era el Diablo, y le contó al barón que era él mismo el que habia encontrado por la mañana con la figura de un jabalí. En señal de gratitud por haberle perdonado la vida, el Diablo le ptrometió al barón que su hijo, que se encontraba lejos de casa luchando en la guerra contra los árabes, regresaría de la guerra sin ningún daño, pues él lo tomaria bajo su protección. Como prueba de su promesa, le dejó un tizón encendido encima de la mesa.

El barón se quedó dormido y cuando despertó pensó que lo ocurrido era un sueño, pero sobre la mesa, el tizón se habia convertido en un pedazo de oro puro. Al poco tiempo el hijo del barón regresó a casa sano y salvo y el barón valorando todo lo ocurrido decidió celebrar una misa una vez al año por el alma del diablo. La tradición se mantuvo durante varios años.


martes, 28 de julio de 2009

El tributo de las 100 doncellas

El tributo de las 100 doncellas

En el siglo VIII el rey Mauregato se comprometió a entregar a los árabes, como tributo, cien doncellas cada año, la mitad de alto linage y las otras de origen popular. Ésta obligación causaba una gran dolor entre los cristianos, hasta que el rey Ramiro I, sucesor de Alfonso el Casto, decidió acabar con la "humillante carga" y así se lo comunicó al embajador del rey árabe Abderramán. Éste preparó un ejército de más de doscientos mil hombres y los envió al reino cristiano con la intención de castigar aquella insumisión. Ante el avancel ejército musulmán, el rey Ramiro convocó en León a todos los príncipes, arzobispos, obispos, abades y otros varones del reino, y a todos sus pueblos, para presentar batalla. El primer encuentro tuvo lugar en Albelda de Iregua, Logroño y acabó con una fuerte derrota cristiana. Sin embargo, aquella misma noche el apóstol Santiago se apareció al rey Ramiro y le prometió que al día siguiente estaria con sus hombres en el campo de batalla. El apóstol cumplió su palabra y en la siguiente jornada, en Clavijo, cerca del lugar donde la jornada anterior los cristianos habían sido derrotados, se le vio surgir resplandeciente, montado en un caballo blanco, con una larga espada en una mano y en la otra un estandarte con la cruz.

El apóstol acuchillaba con furia al enemigo y lleno sus corazones de pavor, como de coraje el de la gente cristiana, que logró rechazar a los moros hasta el Ebro. Aquella victoria marcoo la abolición del deshonroso tributo, el cual se recuerda todavía en diversas localidades con una ceremonia conmemorativa, "las Cantaderas", donde un grupo de doncellas van conducidas por una encargada llamada "sotadera".